RD.- En el imaginario dominicano, durante décadas a quienes acompañaban el proceso enseñanza–aprendizaje se les llamaba maestro y maestra, un nombre que evocaba respeto, entrega y una misión asumida casi como un sacerdocio laico. Esa figura orientaba, formaba valores y ayudaba a cada estudiante a descubrir su propio camino dentro […]
