Director Policial SPM advierte que la delincuencia tiene sus días contados, pero en San Pedro de Macorís el mensaje suena a disco rayado. Es el mismo guion, con las mismas pausas dramáticas y las mismas promesas de "limpiar las calles" que los petromacorisanos vienen escuchando desde los años 90, mientras los barrios siguen bajo el mando de quien imponga más terror.
El general Frank de los Santos juró este miércoles que los criminales deberán marcharse porque "las calles son para la gente buena". Lo que no dijo es que esa frase ha sido el eslogan de cada cambio de mando en la Sultana del Este por las últimas tres décadas, sin que el resultado pase de ser un titular de periódico que se olvida a la semana siguiente.
Inseguridad en San Pedro de Macorís: promesas que no caducan
La directora policial SPM advierte que no habrá "contubernio" ni "cansancio". Sin embargo, en sectores como Barrio Lindo y México, la gente ya no sabe si reír o rezar. La retórica de la "mano dura" es una pieza de museo que la Policía Nacional saca a relucir cada vez que la presión social desborda las estadísticas. Cambian los rostros, cambian los nombres de los generales, pero el discurso de "sacar a los delincuentes de circulación" parece calcado de una vieja máquina de escribir de 1994.
El alto oficial aseguró que su gestión se enfocará en fortalecer la seguridad ciudadana y en trabajar de la mano con las comunidades. Es la teoría perfecta que choca con una realidad donde la complicidad y la falta de recursos han hecho que la autoridad sea, en muchas ocasiones, un espectador más del desorden. ¿Cuántas veces ha escuchado San Pedro que "se les acabó el recreo" a los delincuentes? La cuenta se perdió hace mucho.
Según reportes de Diario Libre y archivos de prensa local, cada director regional que llega a la zona Sureste inicia con este bautismo de advertencias. De Los Santos dice que "aquellos que crean que puedan andar llevando intranquilidad se equivocaron", pero la historia reciente sugiere que quienes suelen equivocarse son los ciudadanos que esperan que un cambio de uniforme solucione el abandono estructural de la provincia.
Seguridad ciudadana en San Pedro y el ciclo del "mano dura"
Para que la advertencia del Director Policial SPM tenga algún peso real, el general tendrá que demostrar que su estrategia de prevención del delito no es solo una extensión del trabajo de su antecesor, el general Ramírez Encarnación. Aunque habló de "oportunidades de mejora", el escepticismo en la Sultana es tan denso como el humo de los ingenios. La gente ya no quiere oír que los delincuentes "tendrán que abandonar las calles"; lo que quiere es ver que esas mismas calles no se conviertan en tierra de nadie cuando cae el sol.
El reto de pasar de la palabra a la acción
El general insistió en que no permitirán acciones que generen intranquilidad. Pero en una región donde el microtráfico y los asaltos en motores son el pan nuestro de cada día, las palabras se las lleva el viento marino del malecón. La gestión de De Los Santos se mide desde hoy no por lo que dijo en la tarima, sino por cuántas de esas promesas de hace 30 años se quedan, otra vez, en el aire.
¿Logrará esta vez la uniformada romper el ciclo de reciclaje de discursos o estaremos escribiendo lo mismo dentro de otros 30 años? El general dice que no será víctima del cansancio, pero la paciencia de San Pedro de Macorís ya se agotó hace tres décadas.
El pueblo observa, el delincuente espera, y la patrulla sale a la calle con un libreto que ya todos se saben de memoria. Lo único que queda por ver es si, por primera vez, el final de la película es distinto.
