Nacionalistas
Por Fernando A. De León
Adolf Hitler, en su obra Mi lucha de los años 30 del siglo pasado, dice más o menos que nacionalista es, o debería ser; el ciudadano que el Estado beneficia satisfactoriamente, no la mayoría depauperada y explotada.
Hitler, quien todavía no se había convertido en un genocida y esa etapa en esa etapa guardaba prisión, se basaba en las carencias de los pobladores de la Austria, lar de su nacimiento. Sin embargo distanciándonos de ese temible dictador del otrora, según nuestro entender, ese criterio todavía tiene valía y vigencia.
Pero, además, consideramos que ser nacionalista, sobre todo para la mayoría de inmigrantes como nosotros, es paradójico. Toda vez que serlo significa estar de acuerdo con el orden de cosas de los gobiernos, el Estado y el funcionariado, incluyendo exclusiones e inequidades.
Pero además, si siendo nacionalistas arrastramos el populismo y el clientelismo político que excluyen a gran parte de la población, serlo, es una sordidez.
El obtuso nacionalismo, las más de las veces, genera odio, intolerancia, y xenofobia. A propósito, y desdiciéndose; ese nacionalismo absurdo fue el que indujo a Hitler a asesinar a millones de personas; y hoy, guardando la distancia y lo terrible de la otrora Alemania, es que en Estados Unidos gobierna Donald Trump.
Pero, siempre de acuerdo a nuestro criterio, ser de una nación no necesariamente es ser nacionalista. Y, aquí puntualizamos, mucho menos en un conglomerado donde los jóvenes, forzosamente, abandonan el país; se beneficia a poderosos y truhanes, y no se respeta la trayectoria de modestos y decentes profesionales.
Ser patriota (no patrioterista), es otra cosa. Sobre todo, si se ama a nuestras gentes; nuestro folclor y, se conservan ciertas normas que no alteran nuestras idóneas costumbres y conducencias. Amar todo esto no es ser nacionalista.
En fin, pareciera que serlo es un argumento propio de las clases dominantes que defienden las injusticias de los Estados, y los que tienden a odiar y discriminar, y, de paso, tienen un fuerte tufo xenofóbico y discriminatorio.
El autor es periodista, miembro del CDP en Nueva York, donde reside.
Erika Ramirez
Escritora en EnMinutos.net. Graduada en Justicia Criminal con minor en Sociología. Apasionada de la lectura y de escribir sobre los temas sociales y culturales de la República Dominicana.
Relacionados
Ramón Tolentino código 29: choque abierto por mano dura
Ramón Tolentino código 29 encendió un choque frontal en televisión nacional al exigir la neutralización letal de criminales reincidentes en República Dominicana. La mesa del espacio RD Debate de El Nuevo Diario se transformó en un cuadrilátero verbal cuando el comunicador defendió sin titubeos la… Leer
De mambises y gavilleros: Cuando el orgullo soberano fabrica resistencia
En Cuba del siglo XIX y en la República Dominicana de inicios del XX, la resistencia no apareció como resultado de un plan previo y estructurado. La historia del Caribe muestra una regularidad incómoda para las potencias que han intentado dominarlo de manera sistemática a… Leer
Sincericidio en la Casa Blanca: Trump desmonta mitos mediáticos sobre Venezuela, Maduro y Corina
La historia registrará este momento como aquel donde el propio arquitecto de la agresión decidió confesar sus motivos, dejando al desnudo una estructura que ya no siente la necesidad de ocultar su esencia ante la mirada internacional. La defensa jurídica de Nicolás Maduro cuenta hoy… Leer
Trump operativo Venezuela: Maduro cae hoy
El operativo relámpago que sacó a Nicolás Maduro de Venezuela dejó a todo el mundo con la boca abierta, pero la realidad es mucho más sucia de lo que parece en televisión. Sacaron la cabeza, pero el cuerpo del chavismo sigue ahí, moviéndose, respirando y,… Leer
