Un exteniente coronel deportado desde los Estados Unidos arribó a la República Dominicana para enfrentar serias acusaciones que lo vinculan como el presunto cabecilla de una poderosa red de narcotráfico internacional. Se trata de Hans Wender Lluberes Sánchez, quien fue entregado a las autoridades dominicanas en el Aeropuerto Internacional de Las Américas (AILA) tras un proceso de deportación coordinado entre ambas naciones.
Su llegada marca un punto clave en un caso que se originó hace varios años con la incautación de un significativo cargamento de drogas.
Llegada al AILA y entrega a la justicia dominicana
A su llegada a Santo Domingo, Lluberes Sánchez fue recibido por un equipo combinado de agentes de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) y oficiales de agencias de seguridad del aeropuerto. Inmediatamente después de su procesamiento, fue puesto bajo la custodia del Ministerio Público de Santo Domingo Este.
Esta jurisdicción lo había declarado en estado de rebeldía en diciembre del año 2019, una condición legal que se aplica cuando un acusado se ausenta voluntariamente del proceso judicial que se le sigue, paralizando así el avance del caso en su contra hasta su captura o entrega.
El vínculo con un millonario alijo de cocaína
La acusación principal que pesa sobre el exoficial se remonta a un operativo realizado en marzo de 2015. En esa fecha, las autoridades dominicanas confiscaron un cargamento de nueve maletas que contenían un total de 450 paquetes de cocaína.
El peso total de la droga decomisada fue de 454 kilogramos, un volumen que evidencia la magnitud de las operaciones de la red. Según la información detallada en su momento por el portal Almomento.net, el cargamento ilícito llegó al AILA a bordo de una aeronave que había despegado desde Venezuela, país que servía como punto de origen para el trasiego.
La estructura de narcotráfico República Dominicana
Las investigaciones de los organismos de inteligencia y antinarcóticos señalan a Lluberes Sánchez no como un simple colaborador, sino como el director de la estructura de narcotráfico de la República Dominicana, responsable de coordinar la logística para introducir el estupefaciente en el país. Su posición dentro de la Policía Nacional en ese entonces le habría permitido, presuntamente, facilitar las operaciones y evadir los controles de seguridad para garantizar el éxito de la entrada de la mercancía ilícita a territorio nacional.
Con la llegada del exteniente coronel deportado, el caso judicial en su contra se reactiva formalmente. Ahora deberá responder ante los tribunales por las graves acusaciones que pesan en su contra, un proceso que había quedado en suspenso durante años debido a su ausencia del país. Las autoridades del Ministerio Público continuarán con el procedimiento correspondiente para que enfrente la justicia por su presunta implicación en uno de los casos de narcotráfico más relevantes de los últimos años.

