Secretos militares: filtraciones del Pentágono enfurecen a Trump
Los secretos militares y las filtraciones del Pentágono provocaron una airada reacción de Donald Trump, quien afirmó en pleno acto público que los funcionarios que revelan planes de guerra deberían ser fusilados.
El mandatario lanzó la advertencia durante un mitin político celebrado en la frontera entre Arizona y Nevada. Allí arremetió contra las fuentes anónimas que divulgaron a las cadenas informativas las horas exactas de despegue y las rutas de vuelo de bombarderos estadounidenses destinados a una ofensiva contra instalaciones en Irán. El mandatario tildó a los informantes de escoria y exigió condenas extremas de inmediato.
Un reclamo que sacude los cuarteles de Washington.
El enojo frente a la multitud en Arizona
Trump subió a la tarima con el expediente fresco de las revelaciones sobre el despliegue aéreo en Medio Oriente.
De acuerdo con lo reportado por el Washington Examiner, el gobernante recordó a sus simpatizantes que, en épocas pasadas, los militares ejecutaban sin rodeos a quienes entregaban datos operativos al enemigo. Para el presidente, difundir los itinerarios de los aviones de combate comprometió a las tripulaciones y forzó a cancelar misiones aéreas ya planificadas.
Pudimos constatar en las minutas del Pentágono que la divulgación de las evaluaciones de daños y el movimiento de municiones desataron fricciones internas entre el mando de las Fuerzas Armadas y el equipo de asesores de la Casa Blanca.
La molestia no se limitó a los micrófonos del mitin.
El cerco judicial que alista el FBI
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, ordenó a la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) abrir investigaciones formales sobre las fuentes del Gobierno.
Los agentes federales rastrean cruces de llamadas, registros de servidores clasificados y correos electrónicos de altos oficiales asignados al Estado Mayor Conjunto. El Ejecutivo busca castigar penalmente tanto a los uniformados que sustrajeron los informes como a los cronistas que se nieguen a identificar a sus informantes ante la justicia.
Filtrar bitácoras de combate en medio de tensiones bélicas pone a prueba la disciplina de las tropas y desata un pulso directo con los tribunales federales.
La presión sobre la prensa en Washington
La controversia escaló a las salas de redacción que publicaron los reportes de inteligencia.
Organizaciones que defienden la libertad de expresión advirtieron que exigir la pena capital contra informantes busca intimidar la fiscalización ciudadana del poder público. Los fiscales del Departamento de Justicia analizan citar a varios periodistas ante un gran jurado para forzar declaraciones juradas bajo apercibimiento de desacato.
El Departamento de Justicia prepara los primeros requerimientos testimoniales mientras el FBI revisa los accesos a los sistemas de armas en Virginia.
